Algunos empresarios pueden creer erróneamente que contratar personas con discapacidad puede ser algo problemático, sin embargo, están lejos de la realidad, lo cierto es que son muchos los beneficios para la empresa, en especial los fiscales.

CAPÍTULO II DE LOS PATRONES QUE CONTRATEN A PERSONAS QUE PADEZCAN DISCAPACIDAD Y ADULTOS MAYORES

De acuerdo al Artículo 186 de la Ley del Impuesto Sobre a la Renta (ISR), indica que se otorgara el estímulo fiscal a quien emplee personas con discapacidad motriz, que para superarla requieran usar permanentemente prótesis, muletas o sillas de ruedas; mental; auditiva o de lenguaje, en un ochenta por ciento o más de la capacidad normal o tratándose de invidentes.

  • El estímulo fiscal se podrá deducir de los ingresos acumulables del contribuyente para los efectos del ISR por el ejercicio fiscal correspondiente, un monto equivalente al 25% del salario efectivamente pagado a las personas antes señaladas.
  • Estímulo fiscal a quien contrate adultos mayores, consistente en deducir de sus ingresos acumulables para los efectos del ISR del ejercicio fiscal correspondiente, el equivalente al 25% del salario efectivamente pagado a las personas de 65 años y más.

El artículo 34 de la LISR también nos indica que las deducciones serán del 100% siempre y cuando se realicen adaptaciones a instalaciones que impliquen adiciones o mejoras al activo fijo, siempre que dichas adaptaciones tengan como finalidad facilitar a las personas con discapacidad.

Cabe aclarar que para hacerse acreedor del supuesto del Artículo 34 se debe obtener el certificado de discapacidad expedido por el Instituto Mexicano del Seguro Social para que pueda aplicar a los contribuyentes y empleadores.